29 de julio de 2009

Historia de final triste

Porque así fue como acabó...
En un primer momento, no supe por qué se alarmaba y me hacía pasadas por encima, hasta que descubrí a la pareja sobre una pequeña acacia, a unos 50 mts. Me retiro y al poco ambos se tranquilizan y uno de ellos se mete entre las ramas, no saliendo hasta pasado un buen rato, haciendo el otro el relevo.
A la semana siguiente vuelvo al lugar y no se ve movimiento en bastante tiempo. Me decido acercarme al arbolico y compruebo que hay varias ramas por el suelo, cortadas, y un nido en una de ellas. Alguien también pasó por allí y vió lo mismo que yo, pero no se quedó quieto ni se retiró para no molestar. No. Ése alguien fue más allá, cruzando la línea de la maldad. ¿Quién puede ser capaz de hacer éso?. Exacto: un cabronazo.

Alcaudón real.
Carmolí 16-5-2009

Saludos.
Antonio.

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